PREGÓN
Del latín “prae - conium”, anuncio solemne o bando
de un acontecimiento importante, proclamado ante la
comunidad. Un pregón puede ser notificación oficial
de parte de la autoridad, o inauguración solemne de
unas fiestas populares.
En liturgia se dice sobre todo del anuncio gozoso
que en la Vigilia Pascual hace el diácono,
al comienzo de la celebración, proclamando las
alabanzas de la noche entrañable que la comunidad
empieza a celebrar, y en la que se anunciará a su
tiempo (en el evangelio) la gran noticia de la
resurrección del Señor. El nombre de “pregón
pascual” es más feliz que el que en otros tiempos se
le daba de “bendición del cirio”.
El pregón pascual se proclama desde el ambón – con
categoría importante, por tanto – y si parece
oportuno después de haber incensado al Cirio,
símbolo de Cristo Luz. La comunidad lo escucha
teniendo en las manos todavía los cirios encendidos.
“Las Conferencias de los Obispos pueden adaptar
convenientemente este pregón, introduciendo en él
algunas aclamaciones de la asamblea” (CFP 84: E
4527).
También se podría paralelamente realizar un pregón
en la noche de Navidad, al comienzo de la “misa de
gallo”, con una fórmula bien preparada, a partir de
la “calenda” que antes se decía en Prima.
José Aldazábal,
Vocabulario Básico de Liturgia,
biblioteca litúrgica 3, Barcelona 2002³.
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