Queridos hermanos: hace ya 25 (50) (otros) años,
iniciaron esta obra que el Señor ha bendecido
generosamente. Con corazón agradecido, renovaran
ahora aquel compromiso que con tanta ilusión
hicieron entonces ante el Señor. El, que a lo largo
de estos años de matrimonio nunca ha dejado de
acompañarlos, seguirá bendiciéndolos con su amor.
Ahora, renovando aquella gracia de hace 25 (50)
años, respondan a estas preguntas:
-
N. Y N., ¿quieren seguir viviendo en el amor que
Dios les ha demostrado, y compartirlo con las
personas que El ha puesto a su lado?
Sí.
-
¿Quieren seguir viviendo su compromiso matrimonial
en la Iglesia de Jesucristo, siguiendo en toda
ocasión el Evangelio?
Sí.
-
¿Quieren (seguir acompañando por el camino de la
vida a los hijos que Dios les ha dado y) ser, con la
ayuda de la gracia de Dios, ejemplos de fe, de
esperanza, y de amor?
Sí.
Ahora, al darse de nuevo la mano derecha, renueven
su consentimiento ante Dios y ante su Iglesia:
Esposo: N., renuevo hoy mi consentimiento
de aceptarte como esposa
y prometo serte fiel
en las alegrías y en las penas,
en la salud y en la enfermedad,
todos los días de mi vida.
Esposa: N., renuevo hoy mi consentimiento
de aceptarte como esposo
y prometo serte fiel
en las alegrías y en las penas,
en la salud y en la enfermedad,
todos los días de mi vida.
BENDICIÓN SOBRE LOS ESPOSOS
(Se pronuncia teniendo las manos extendidas sobre
ellos)
Padre Santo, que has creado al hombre y a la mujer
para que, siendo los dos una sola carne, sean imagen
tuya y gocen de su amor compartido.
Padre Santo, que para que te conociéramos mejor
quisiste que el amor del hombre y la mujer fuera
signo de la alianza de amor que estableciste con tu
pueblo, y que la unión de los esposos en el
sacramento del matrimonio manifestara las bodas de
Cristo con la Iglesia.
Extiende tu mano protectora sobre estos hijos tuyos,
N. Y N., que hoy celebran el aniversario de su
matrimonio. Que, del mismo modo que comparten una
vida común, se comuniquen los dones del amor; y que,
siendo el uno para el otro signo de tu presencia,
sean en verdad un solo corazón y un solo espíritu.
Que su amor siga creciendo lleno de vigor. Que sean,
para cuantos los conozcan, estímulo de alegría y
esperanza. (Y que puedan compartir siempre esta
alegría con sus hijos (y nietos), en el camino del
Evangelio).
Bendice, Señor, a estos esposos que hoy celebren sus
bodas de plata (oro). Concédeles, Padre Santo,
participar siempre de la vida de tu Reino. Por
Jesucristo nuestro Señor. Amén.
ORACIÓN DE LOS FIELES
(Es igualmente adecuada para una misa dominical como
para una celebración particular)
Presentamos ahora nuestras plegarias al Padre, por
nosotros y por todos los hombres.
Oremos, diciendo: “PADRE, ESCUCHANOS”
1.
Oremos por los cristianos, por todos los que
creemos en Jesucristo: que de verdad vivamos según
el Evangelio y seamos testigos de su amor. OREMOS.
2.
Oremos por los hombres y mujeres del mundo
entero: que crezcan en todos deseos de generosidad y
de amor, de paz y de justicia. OREMOS.
3.
Oremos por todos aquellos que en el mundo
entero son victimas de las guerras o del hombre, de
las desigualdades o de las falta de amor: que no les
falte fortalezas y hallen caminos para liberarse de
su situación. OREMOS.
4.
Oremos hoy especialmente por N. Y N., que
celebran sus bodas de plata (oro) matrimoniales: que
Dios los bendiga con su amor y con su gracia.
OREMOS.
5.
Oremos por nuestros difuntos: que Dios les
conceda la plenitud de su amor en la vida eterna.
OREMOS.
6.
Oremos finalmente por todos nosotros: que el
Señor proteja nuestras familias, y nos dé a toda
confianza y alegría. OREMOS.
Escucha,
Padre, nuestras plegarias, y derrama tu inmenso amor
sobre el mundo entero. Por Jesucristo, nuestro
Señor.