España 596 • Salta (Capital) - Argentina
C.P.: A4400ANL • Tel: (0387) 4214306
Horario: Lun a Vie de 9.00 a 12.00 hs
arzobispadosalta@arnet.com.ar

TE DEUM EN CATEDRAL BASÍLICA DE SALTA

25 de mayo de 2015

Homilía de Mons. Mario Cargnello, Arzobispo de Salta

 

                                                                                                                              1ª L.: 1 Cor 12,3-7.12-13

S.R.: 85-9-14

Ev.: Jn 8,31-42

 

            La crisis social que nuestra Nación vivió a fines del año 2001 provocó, en el corazón de los ciudadanos, una tensa y vigilante espera que se abrió en un profundo debate sobre la necesidad del diálogo, como prerrequisito indispensable de la vida social. Un fruto de aquél momento fecundo fue la oración por la patria; oración que acompaña desde entonces el camino de la Iglesia en La Argentina. Hoy, de cara al Congreso Eucarístico Nacional, vuelve a repetir: “Jesucristo, Señor de la historia, te necesitamos”.

 

            En esta oración, que rezamos cada mañana en este y en tantos templos, expresamos nuestra voluntad de ser Nación: “una Nación cuya identidad sea la pasión por la verdad y el compromiso por el bien común”. Así avanzamos hacia el Bicentenario de la Independencia Nacional confiados en que, el 9 de julio de 2016, nos encuentre un poco más unidos, un poco más hermanos.

 

            Esta celebración de acción de gracias en el 205° cumpleaños de nuestra patria nos encuentra agradecidos por los 200 años de la elección del Gral. Martín Miguel de Güemes como gobernador de Salta y expectantes en un año de elecciones que alimentan la esperanza de poder dar pasos importantes en la consecución del bien común para todos.

 

            Quiero compartir algunas reflexiones con Uds., autoridades que nos gobiernan y/o que fueron elegidas para gobernarnos hasta el año 2019 y hermanos todos. Reflexiones a la luz de la Palabra de Dios y que pretenden dejarse interpelar por los rostros de tantos hermanos salteños y argentinos.

 

            Son reflexiones que surgen de lo tantísimas veces rezado con nuestra gente a lo largo de estos primeros años del siglo y del milenio:

 

1. Queremos ser una Nación cuya identidad sea la pasión por la verdad,

2. Queremos ser una Nación cuya identidad sea el compromiso por el bien común.

 

                                                                     I

 

Acabamos de escuchar al Señor Jesús (Jn 8): 31“Si ustedes permanecen fieles a mi palabra, serán verdaderamente mis discípulos: 32conocerán la verdad y la verdad los hará libres”. Se lo dice a gente absolutamente convencida de su libertad: 33“Somos descendientes de Abraham y jamás hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo puedes decir entonces: ‘Ustedes serán libres’?”. Dejémonos interpelar por la palabra de Jesús, nosotros, pueblo que canta tres veces: ¡Libertad!, en su himno nacional.

 

            La verdad garantiza la libertad en nuestras relaciones, da salud al tejido social, oxigena los vínculos. Si amamos de verdad la patria, si asumimos con sinceridad lo desafiante de esta hora, el cultivo de la verdad como proyecto no puede quedar en un segundo término. Necesitamos la verdad. Nuestra patria necesita sumergirse en un baño recreador de verdad entre todos los ciudadanos.

 

            Necesitamos inyectar la verdad en nuestras relaciones familiares, políticas y sociales. Se trata de respetar al otro y su dignidad inalienable procurando tratarlo con respeto y con gratitud por la riqueza de las diferencias que aporta y que nos enriquecen a todos. Se trata de evitar la prepotencia que amilana, destruye, y genera resentimientos. Se trata de huir del engaño que genera sospechas, dudas, actitudes defensivas. Se trata de no usar al otro sino de confiar en la fuerza del servir, del acompañar, del sostener.

 

            Necesitamos devolver la verdad a nuestros relatos. Se trata de respetar nuestra historia, la real, la de los argentinos que nos precedieron con su carga de humanidad y con su esfuerzo por superarse, sin imponer visiones sesgadas, interesadas. Se trata de mirar el presente a la cara e informar y compartir lo que somos, lo que vivimos, para no explotar al otro. En la humanidad el dominio despótico de la información ha sido muchas veces fuente de injusticias estructurales que claman al cielo, por eso necesitamos que la verdad sostenga el tejido social.

 

            Necesitamos transformar con la verdad nuestras actitudes. Se trata de superar hipocresías, de crecer en servicio, de querer avanzar con todos los argentinos. Se trata de respetar a los mas pobres, de esperar sus ritmos, de aproximarnos a sus vidas que nos sacan del encierro egoísta. Salta es una expresión de la riqueza de razas, de culturas, de migraciones. Los hechos nos invitan a crecer en capacidad de integración. Aceleremos nuestra marcha en esta dirección que posibilita el crecimiento de todos. El otro es una riqueza, no una amenaza.

 

                                                                II

 

 

            El Apóstol nos decía (1 Cor 12): 7 “En cada uno el Espíritu se manifiesta para el bien común”. No pretendo hacer una reflexión sobre el bien común sino solamente pintarlo con cinco trazos que, me parecen que se destacan en el bien común necesitado y buscado hoy en nuestro país y, en particular en nuestra provincia.

 

Apostar a una educación de calidad y con fuerte capacidad inclusiva.

Renovar el entusiasmo en la lucha por una salud para todos.

Renovar nuestro compromiso con la cultura del trabajo.

Jugarse por la familia y por la vida.

Cuidar el equilibrio ecológico ambiental y humano.

 

Apostar a una educación de calidad y con fuerte capacidad inclusiva.

Aunque suene utópico debemos afirmar lo siguiente: “Nuestras escuelas deben contribuir a construir una equidad real en la sociedad ofreciendo lo mejor al más pobre. El niño o el joven con menos posibilidades debe poder recorrer el camino educativo formal en un trayecto que, al final, lo coloque en igualdad de condiciones con el niño y el joven que tiene mas posibilidades”. Pidiéndole prestado la expresión a mi amigo, el P. Gelo, un enamorado de la educación, diría: “hemos de procurar que el chango de nuestra Salta egrese de la escuela en igualdad de posibilidades con el pibe del Barrio Norte de la Capital Federal”. Sé que en el corazón de muchos de ustedes late ese deseo y en la voluntad de varios está ese compromiso; pero es necesario que todos contribuyamos a ello. El gobierno avanzando en el mejoramiento de las estructuras educacionales, en la promoción permanente de la formación docente –que incluye un justo salario-, en el estímulo al alumno para favorecer la capacitación. Los docentes, asumiendo su tarea como vocación, sin miedo a que esta dimensión le disminuya reconocimientos sino como fuerza que permite descubrir la tarea como oportunidad de sentido en la propia vida y de servicio a un bien común real. Las familias, asumiendo la responsabilidad indelegable de ser las primeras educadoras de los niños y de los jóvenes. La Iglesia y otras instituciones, aportando sabiduría y compromiso al servicio de una educación de calidad y de integración social.

 

B.     Renovar el entusiasmo en la lucha por una salud para todos.

 

El desarrollo de las ciencias y de la técnica ofrecen a la humanidad una situación mas favorable para una vida digna. La lucha contra las enfermedades muestra frutos generosos. El desafío es permitir que esos frutos lleguen a todos. Agradezco a Dios y a los responsables los emprendimientos orientados a mejorar la salud en nuestra provincia y en nuestra patria. Pero no debemos bajar los brazos en el empeño por favorecer que la salud llegue a todos de modo equitativo.

 

 

 

En particular es necesario que nuestros niños y nuestros ancianos sean favorecidos por un servicio de salud acorde a su dignidad. Vencer la desnutrición y la mortalidad infantil es tarea urgente. Es buenos que se esté enfrentando  la cuestión sin disimulos. ¡Fuerza para seguir en esta tarea sin cansancio!. Necesitamos mirar esta cuestión sin hipocresías y con verdadero compromiso. Esto nos compromete a todos los actores de la vida social.

 

 

 

C. Renovar nuestro compromiso con la cultura del trabajo

 

Como enseñaba San Juan Pablo II, es necesario “poner de relieve... que el trabajo humano es una clave, quizás la clave esencial de toda la cuestión social, si tratamos de verla verdaderamente desde el punto de vista del bien del hombre”[1].

 

Ligada al trabajo está la cuestión de la dignidad humana y de la vida de la familia. Recuperar el valor de la persona que trabaja, contribuir a su reconocimiento social y económico, favorecer un trabajo que se muestra capaz de humanizar son compromisos urgentes. Por ello es justo y bueno premiar al que trabaja, al que da trabajo y al que respeta el trabajo y no al que acumula sueldos o se beneficia con la especulación o paga sueldos injustos.

 

 

 

D.     Juguémonos por la familia y por la vida

 

La familia es el espacio humanizador por excelencia. Una sociedad que cuida sus familias se cuida a sí misma. Es necesario que los planes habitacionales ayuden a nuestros jóvenes a pensar la familia como posibilidad para sus vidas y que las leyes sociales favorezcan la unidad de la familia y el cuidado de la vida. Es bueno cuidar el lugar de los mayores y de los ancianos como garantes de vida y memoria familiar. Es importante que los jóvenes descubran en sus propios hogares y en el seno de la familia que la vida merece vivirse; que no recurran a las esquinas como lugares de diversión destructora y que el afecto de todos contribuya a luchar contra los flagelos de las adicciones.

 

 

 

E.      Cuidar el equilibrio ecológico ambiental y humano.

 

Hemos adquirido, con toda la humanidad, conciencia de la necesidad de cuidar nuestro mundo como casa común. Hagámoslo; en la casa, en la calle, en el lugar del deporte; a la mañana y a la noche. La calle es parte de nuestra vida. Salta es bella por don de Dios, hagámosla más bella cuidando que sea limpia, por la atención de cada uno de nosotros.

 

Cuidar el equilibrio ecológico también compromete el modo de vincularnos. Que el respeto mutuo, el buen trato, el clima cordial sostengan una ecología humana que haga de nuestra provincia y de nuestra patria un lugar verdaderamente inclusivo.

 

 

 

 

Queridos hermanos: Son éstas, cinco pinceladas que hacen al bien común. Cada uno pensará mejor en estas y sabrá que hay otras que tienen que ver con la creación de las condiciones de la vida social que permiten a las personas y a las instituciones el logro mas pleno de su realización.

 

 

 

Verdad y bien común nos siguen llamando a servir a nuestra patria. Que la protección del Señor del Milagro nos anime a seguir adelante. La maternal acogida de nuestra Señora del Milagro nos conforta.

 

 

 

Mario Cargnello

Arzobispo de Salta

 

[1] SAN JUAN PABLO II, Encíclica Laborem Exercens, N° 3 (14.01.1981)

Leer Más >>

:: Novedades

La Vida Consagrada en La Iglesia de Salta (I)

02 de Febrero de 2016

Leer Más >>

separador

Carta a los devotos de Nuestra Señora de Urcupiña

31 de Diciembre de 2015

Leer Más >>

separador

Colecta Anual de Cáritas 2015

14 de Junio de 2015

Leer Más >>

separador

4º Congreso para organizaciones sociales del NOA - INCLUSION 360º

04 de Junio de 2015

Leer Más >>

separador

Cátedra Abierta Virtual sobre Derechos Humanos

01 de Junio de 2015

Leer Más >>

separador

Fiesta del Señor de Sumalao

31 de Mayo de 2015

Leer Más >>

separador

Capacitación para el acompañamiento Posaborto.

29 de Mayo de 2015

Leer Más >>

separador

Pentecostés en Parroquia Dios Espíritu Santo

24 de Mayo de 2015

Leer Más >>

separador

Festividad de María Auxiliadora en el Colegio Salesiano de Salta

23 de Mayo de 2015

Leer Más >>

separador

FIESTA EN HONOR A SANTA RITA DE CASIA EN PARROQUIA NUESTRA SEÑORA DEL VALLE DE SALTA

22 de Mayo de 2015

Leer Más >>

separador

Ver todas las noticias >>

Galería de Fotos Arquidiocesis de Salta



Titulo Misas

Santuario del Señor de Sumalao

Santuario Sumalao

Se invita a la comunidad arquidiocesana a la Cele- bración de la Santa Misa en el Santuario del Señor de Sumalao todos primeros domingos de mes, a las 17 hs.

Misa por los enfermos


Foto Iglesia La Merced Salta Capital

Los días 11 de cada mes, a las 19.30 hs. se celebrará la Santa Misa por los en- fermos, en memoria de Nuestra Señora de Lourdes en Parroquia San Juan Bautista de la Merced en Caseros 857.

Santa Misa por TV


Foto Parroquia Ntra. Sra. de La Candelaria

La Santa Misa celebrada en la Catedral Basílica de Salta es transmitida los días domingos por Canal 11 de Salta, 'Somos Salta' de Cablevisión y Canal 4 de Cable Express (consultar horarios con su operador de cable).

Memoria al Señor y Virgen del Milagro

Foto Catedral Basílica Señor y Virgen del Milagro

Los días 13 de cada mes, Catedral Basílica de Salta invita a realizar nuestra memoria agradecida al Señor y Virgen del Milagro por su constante amor y protección al pueblo de Salta.




España 596 - C.P.: A4400ANL • Salta (Capital) - Argentina
Tel: (0387) 4214306 / 4212868 - Tel/Fax: (0387) 4213101 - arzobispadosalta@arnet.com.ar